viernes, marzo 1, 2024
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Descubre Gramado: Joya Turística de Brasil

Para aquellos que viajan en coche a las playas del litoral, Gramado, con su encantador estilo alemán, es una parada obligatoria, especialmente en esta temporada con su impresionante decoración navideña. Junto con Canela y Bento Gonçalves, forman un circuito turístico esencial.

Visitar Gramado durante esta temporada es como entrar en un relato navideño. Es como si la morada de Santa Claus hubiera sido trasladada del Polo Norte a este pintoresco pueblo del sur de Brasil, en la frondosa sierra gaúcha.

Aunque no nieva y suele hacer calor, el ambiente festivo florece por todas partes, similar a las hortensias locales que embellecen las calles y los parques.

Cada noche a las 20 horas, la ciudad brilla con una decoración deslumbrante que costó 4,5 millones de reales (aproximadamente un millón de dólares). En Gramado, la Navidad se extiende desde el 26 de octubre hasta el 21 de enero, ofreciendo desfiles, música, espectáculos y conciertos, con árboles y adornos navideños por doquier.

Esta tradición de 38 años sigue creciendo, convirtiendo a Gramado en uno de los destinos más populares para los brasileños en estas fechas.

Muchos argentinos recorren las carreteras de Río Grande do Sul cada verano, haciendo escala en alguna ciudad del estado antes de continuar hacia las playas de Santa Catarina. Sin embargo, muchos no conocen esta región, una de las más prósperas de Brasil.

Aquí se toma el mate o «chimarrão», se producen vinos finos, se disfruta de famosos chocolates y se consume más carne que pescado y camarones. También se baila el malambo, se degusta dulce de leche y se ofrecen espectáculos gauchescos similares a los de la pampa argentina, mostrando una cultura más cercana a la argentina que a la carioca.

Río Grande do Sul merece más que una breve parada. Con una costa de más de 80 kilómetros destacando balnearios como Capão da Canoa y Torres, y un paisaje de sierras a menos de dos horas de distancia.

Gramado y su vecina Canela son las joyas del estado, mereciendo una desviación en el viaje. Aunque son dos ciudades distintas, están tan cerca que parecen una sola, con una oferta turística complementaria y de alta calidad.

Abundan los hoteles, restaurantes y tiendas en un área urbana sin semáforos, donde los autos se detienen para que los peatones crucen. Todo en estas ciudades está cuidado al detalle, ofreciendo una experiencia única en Brasil.

«Celso Fioreze, un hotelero perteneciente a una de las familias más reconocidas de la ciudad, comparte que Gramado es una localidad segura: “Aquí los robos son casi inexistentes. Se puede pasear tranquilamente a cualquier hora con el móvil en mano. El año pasado solo se reportó un hurto menor, y no fue a una persona”.

Bruno, un argentino que reside en Gramado desde hace dos años, trabaja en la confitería del Parque Olivas de Gramado, un proyecto novedoso con plantaciones de olivos para elaborar aceite y espectaculares vistas panorámicas desde un cañón hacia la mata atlántica.

Este lugar es ideal para disfrutar del atardecer con música electrónica y cerveza de calidad. Bruno destaca la seguridad de la ciudad: “Nunca sientes miedo, es un sitio muy pacífico y agradable para vivir”, aunque como marplatense, echa de menos el mar y las olas.

Capital del Chocolate

Gramado se ha posicionado exitosamente como la Capital Nacional del Chocolate Artesanal. En cada esquina hay chocolaterías, como Prawer, fundada en 1975, que produce 900 kilos de chocolate al día y muestra a los visitantes su proceso de elaboración.

Por otro lado, Canela recientemente fue nombrada Capital Nacional de los Parques Temáticos, con una amplia variedad de atracciones centradas en el entretenimiento familiar.

Juntas, Gramado y Canela forman una especie de Las Vegas sudamericana, un destino turístico que ha crecido rápidamente, rodeado de un paisaje montañoso y exuberante con bosques, cascadas, ríos y lagos.

Construcciones con estilo alemán, parques y un ambiente seguro para pasear.

Gramado tiene una historia de inmigración similar a la de Villa General Belgrano en Córdoba. La influencia germánica se refleja en la gastronomía y en la arquitectura del centro de la ciudad.

Originalmente era un pueblo agrícola con pocas posadas. Los inmigrantes alemanes llegaron a mediados del siglo XIX, atraídos por el gobierno brasileño que buscaba poblar las zonas fronterizas con promesas de una vida mejor.

Aunque las promesas no se cumplieron completamente, se quedaron y trabajaron la tierra, y hoy sus descendientes disfrutan de una excelente calidad de vida.

El auge turístico de Gramado se debe en gran parte al Festival de Cine de Gramado, que se celebra anualmente desde hace 50 años en agosto. La difusión de los atractivos de la zona, con imágenes de actrices comiendo chocolate abrigadas por el frío en un paisaje invernal, despertó el interés por el lugar.

Cada año, el festival bate récords de visitantes, que alcanzan los 8 millones, mayormente brasileños, pero también está aumentando la llegada de argentinos y uruguayos.

Explorando la naturaleza y el vino

Es importante saber que los precios en esta área son relativamente altos, probablemente de los más caros del país, y las entradas a las atracciones turísticas no son económicas.

Entre los 22 parques temáticos de Canela, destaca el Skyglass, una plataforma de cristal suspendida sobre el valle de Ferradura, desde donde se puede observar un río serpenteante a mucha distancia.

A una altura de 360 metros, se ha convertido en un lugar favorito para los usuarios de Instagram. Tras caminar por esta plataforma flotante, se puede disfrutar de una experiencia única en sillas que giran en la parte inferior, dejando los pies suspendidos en el aire.

Las vistas panorámicas a la naturaleza también se pueden admirar desde el Parque do Caracol, el primer parque de la región abierto al turismo en 1973. Un mirador accesible por ascensor ofrece vistas impresionantes de la cascada del río Caracol, con una caída de 131 metros.

También es posible realizar una breve caminata hasta la base de la cascada y relajarse bajo la suave brisa que produce el salto del agua. El acceso a esta área del parque solo es posible con un guía y requiere una entrada adicional.

Otra atracción imperdible es Space Adventure, inaugurada hace solo seis meses, ideal para entusiastas de la exploración espacial. Es la única exposición de la NASA fuera de Estados Unidos.

“Aquí tenemos más de 200 objetos originales de los programas Mercury, Gemini y Apollo, un simulador de lanzamiento y un planetario de alta definición para una experiencia envolvente”, explican los guías durante el recorrido. Entre los objetos expuestos, se encuentra un escritorio usado en una misión de 1969 y próximamente se añadirá una roca traída de Marte.

La historia de los inmigrantes se explora en el Parque de Esculturas Pedras do Silencio, en el camino a Nova Petrópolis, otra ciudad con fuertes raíces alemanas cercana a Gramado.

“Nuestro objetivo fue preservar la historia de la inmigración a través de más de 80 esculturas hechas con 300 toneladas de piedra arenisca. Nos tomó cuatro años dar vida al parque, que antes era solo un terreno vacío”, relata Valmor Heckler, descendiente de la quinta generación de alemanes.

Heckler, quien trabajó más de 35 años como diseñador de calzado, cambió de rumbo impulsado por su pasión por la genealogía para dedicarse a la creación de este parque en un entorno natural excepcional.

En Nova Petrópolis, el principal atractivo es el laberinto de la Plaza das Flores, uno de los pocos lugares con acceso gratuito en la región.

El desafío es llegar al centro del laberinto, algo que no es nada fácil. Aunque se dice que la versión replantada en 2011 es más simple que la original de 1989, es común que los visitantes necesiten la ayuda de los jóvenes locales para navegar entre las paredes formadas por más de 1700 cipreses hasta llegar al centro.

Esculturas Parque Pedras do Silencio, en Nova Petrópolis, cuenta la historia de los inmigrantes germánicos.

Bento Gonçalves, con su naciente ruta del vino en un paisaje de colinas suaves, es un destino ideal para un día de recorrido tranquilo. Aunque los inmigrantes italianos comenzaron a producir vino en la zona desde 1880, no fue hasta los años 90 que la elaboración se profesionalizó con la producción de vinos finos.

Hoy, Bento cuenta con más de 100 bodegas y se ha convertido en el centro principal de la vitivinicultura de Brasil, responsable del 70% del vino nacional. La región se ha especializado en espumantes y tintos de la variedad Merlot, que se ha adaptado bien al clima local. Esta industria turística está en auge, ofreciendo desde spas de vino hasta viajes en el tren Maria Fumaça, que recorre viñedos ofreciendo catas de vino.

El Camino de Piedra es otra ruta que vale la pena explorar, con antiguas construcciones restauradas que ahora albergan restaurantes y otros proyectos turísticos.

Una parada nocturna en el camino a la playa puede transformarse en unas mini vacaciones con paisajes y experiencias únicas.

Información útil

Cómo llegar

Para quienes viajan en coche, Gramado está a 1400 kilómetros de Buenos Aires. El precio del litro de gasolina aditivada oscila entre 1,14 y 1,21 dólares.

Alojamiento

En Gramado, el hotel Fioreze Centro es una opción conveniente y céntrica, cerca de la Catedral. Las tarifas comienzan en 160 dólares.

En Canela, el Jangal das Araucárias Swan Design Hotel Canela es una excelente elección, con un ambiente acogedor y una decoración cuidada. Las tarifas comienzan en 100 dólares para dos personas.

Gastronomía

La fondue es un plato típico de la región. En Catherine, uno de los mejores restaurantes, la secuencia de fondue de queso, carne y chocolate cuesta 50 dólares. Un menú más económico en otras opciones de la ciudad comienza en 7 dólares.

Paseos

Bus tour: Este servicio de autobús permite recorrer Gramado y Canela, con paradas libres. Cuesta 20 dólares por persona.

Space Center: La entrada tiene un costo de 30 dólares.

Sky Glass: El acceso a la plataforma de cristal, incluyendo dos vueltas en las sillas aéreas, cuesta 39 dólares.

Parque do Caracol: La entrada al parque y al mirador cuesta 18 dólares. La visita a la base de la cascada, que se realiza de forma independiente, tiene un costo de 40 dólares.

Cambio

Un dólar estadounidense equivale a 4.92 reales brasileños.

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