El sector del almacenamiento en los Estados Unidos vive un crecimiento sin precedentes. Este rubro, conocido como self storage, no solo se ha expandido de manera sostenida, sino que además ofrece un diferencial muy atractivo: su capacidad de estar prácticamente blindado frente al riesgo de morosidad.
Un ejemplo claro lo muestran las famosas subastas de depósitos, donde un comprador puede desembolsar 800 dólares y adquirir el contenido de una unidad cuyo inquilino dejó de pagar.
Aunque parece un juego de azar, es una práctica regulada y completamente legal en Florida y otros estados. Como explica Marcos Victorica, CEO de BAS Storage, la ley permite que, con apenas un mes de atraso, el propietario pueda embargar el contenido y subastarlo para cubrir la deuda.
Esta característica de “anti morosidad” fue lo que atrajo a Victorica cuando decidió mudarse a Estados Unidos hace más de siete años con el objetivo de emprender e invertir en Estados Unidos de forma segura.

Del self storage al condo storage
Con una sólida trayectoria en consultoría financiera, Victorica observó similitudes entre el mercado de cocheras en Argentina y la industria del almacenamiento en EE.UU. Ese paralelismo lo llevó a desarrollar el concepto de Condo Storage, que consiste en dividir un edificio de depósitos en unidades con escritura propia.
De esta manera, pequeños y medianos inversores pueden comprar espacios desde 9 m² con un título legal desde 25.000 dólares. El modelo tuvo gran aceptación: BAS Storage ya adquirió siete edificios y planea sumar uno más en 2024.
En 2022 alcanzó una facturación de 15 millones de dólares y en 2023 cerró con 8 millones, consolidándose como un jugador destacado dentro del real estate de Estados Unidos.

Factores que explican su éxito
- Blindaje frente a la morosidad
Al no tratarse de viviendas, no se requieren juicios para recuperar una unidad. Si el inquilino incumple, los bienes se subastan de inmediato, lo que reduce tiempos y costos frente a un desalojo convencional. - Demanda constante
El self storage forma parte de la vida cotidiana de millones de estadounidenses. Con mudanzas frecuentes, estudiantes que viven lejos de casa y hasta las Fuerzas Armadas como clientes, la ocupación de las unidades se mantiene en torno al 93%. Actualmente más de 30 millones de personas utilizan este servicio. - Un mercado atomizado
Aunque se trata de una industria de gran magnitud, cerca del 80% de los 60.000 edificios de almacenamiento están administrados por familias, no por grandes corporaciones. Esto abre espacio para nuevos emprendedores y facilita el ingreso de capital extranjero. - Fácil acceso a la propiedad
Para los latinoamericanos, adquirir una unidad es una vía accesible para convertirse en propietarios en EE.UU. No hace falta mudarse ni tener experiencia previa en bienes raíces, lo que simplifica el proceso de invertir en Estados Unidos. - Rentabilidad superior a la media
Según Victorica, el modelo de BAS Storage garantiza una renta anual de hasta 8% en el primer año, con posibilidad de llegar al 10% gracias a la revalorización de los edificios. En algunos casos, los inversores también han obtenido ganancias de capital adicionales, lo que eleva aún más el retorno total. - Liquidez y flexibilidad
Cada unidad puede venderse de manera independiente, lo que otorga a los inversores la posibilidad de liquidar activos de forma segmentada según su conveniencia, algo poco común en el sector inmobiliario tradicional.

Una industria en expansión
Actualmente, la industria del self storage genera alrededor de 39.500 millones de dólares en rentas anuales y continúa creciendo a gran ritmo. Con alta demanda, seguridad legal y un modelo de negocio probado, se posiciona como una de las alternativas más atractivas dentro del real estate de Estados Unidos.
Para muchos argentinos y latinoamericanos, la propuesta de BAS Storage es una forma concreta de transformar sus ahorros en dólares en activos productivos, con rentas seguras y previsibles.
Como señala Victorica, se trata de “pasar de guardar los dólares en el colchón a ponerlos a trabajar en un negocio estable, con la posibilidad de multiplicar el capital”.
En un escenario global donde los inversores buscan estabilidad y previsibilidad, el almacenamiento en EE.UU. se ha convertido en una vía confiable para resguardar valor y hacerlo crecer a lo largo del tiempo.



